lunes, 3 de agosto de 2009

Ballenas


Solo están enfermos, no son capaces de entender tu legado milenario, no han escuchado tus tantras ancestrales, ni han visto tu serena procesión de testimonio, ni tu dignidad silenciosa y colosal. Perdona hermana tu asesinato selectivo y la tortura organizada por la bestia humana.
Acudo a tu nobleza, recurro a tu misión eterna, imploro tu sapiencia atesorada por siglos de tristeza, escúchame este ruego: Huye, escondete, aléjate de nosotros, para que tengamos la remota esperanza de verte eterna después de que pase la oscuridad del comercio de tus despojos.
Con vergüenza ajena y pena de mis prójimos. Con dolor Eduardo

No hay comentarios:

Publicar un comentario